Chile es el país más largo y estrecho de Latinoamérica pero con una inmensa variedad de paisajes e historia.
Los habitantes originarios fueron el pueblo quechua en el norte (incas) y los araucanos en el sur. Después de la Conquista española y hasta el siglo XIX, el norte formaba parte de Perú mientras que el sur permanecía bajo el control de los araucanos. Tras su independencia de España, el inusual nombre de su primer presidente fue Bernardo O’Higgins.
La capital, Santiago , podría competir con cualquier capital europea en elegancia y cultura, al tiempo que en el resto de Chile la cultura y tradiciones de los primeros habitantes todavía prevalecen. Tu estancia en Chile podría verse aún más enriquecida mediante la convivencia con una de las muchas familias que, con gusto, acogen visitantes en sus casas y comparten con ellos su cultura.
Los Andes atraviesan el país de norte a sur y lo separan de Argentina . Prueba a hacer trekking por estas majestuosas cumbres y visita alguno de los muchos volcanes que encontrarás en el camino. Si no te atraen demasiado las alturas, desciende hasta la espectacular región del Desierto de Atacama – el más árido del planeta. Situado entre la Cordillera de los Andes y el Océano Pacífico, Atacama es una vasta extensión de misterio que vio nacer a las culturas precolombinas. Si estás allí en el mes de julio, podrás presenciar el famoso festival celebrado en Iquique, donde cerca de 80.000 personas se reúnen en una fiesta llena de color, trajes y bailes.
Visita Valparaíso, rica en diversidad de culturas introducidas por los inmigrantes europeos, una región rica en vinos e ideal para contemplar las estrellas. Chile tiene el mayor porcentaje de noches despejadas del mundo.
Si disfrutas con la gastronomía, ¿por qué no combinar un viaje por las diferentes regiones del país con un curso de cocina que incluya los deliciosos y famosos vinos?
Para disfrutar de los más absolutos contrastes, viaja hasta Finis Terrae – El Fin del Mundo – el último rincón salvaje del continente americano. Visita las gigantes placas de hielo donde viven miles de pingüinos. En Punta Arenas , la ciudad más meridional del mundo, podrás contemplar, a través del Estrecho de Magallanes, una de las históricas rutas comerciales. Imagina los navíos de antaño cruzando este estrecho y portando oro desde California hasta Europa cuando ésta era la única ruta desde el Oeste hacia el Este, antes de la apertura del Canal de Panamá.