Éste es el cuarto país más grande del mundo. Se tarda unas seis horas en viajar del norte al sur en avión – el mismo tiempo que se tarda en cruzar el Atlántico. La mayor parte de su vasto territorio interior permanece aún inexplorado. Hay tribus que todavía no han visto a otros seres humanos e ignoran despreocupados lo que ocurre en el mundo exterior.
¿Por dónde puedes empezar a explorar un país tan rico y diverso como éste? Todos hemos oído hablar de la selva tropical amazónica y tal vez también de Manaus, la antigua y opulenta capital ubicada en el corazón de la selva tropical – tan rica por su reserva de caucho que ostenta su propio Teatro de la Ópera.
¿Cuántos de nosotros sabemos algo de los cientos de tribus indígenas que aún viven en la selva – cada una con su propia lengua y cultura? ¿Cuántos nos damos cuenta de la riqueza en medicinas y remedios potenciales para muchas enfermedades actuales que se ocultan en esta enorme selva?
Una estancia en la selva tropical amazónica es algo inolvidable, no es fácil, pero es realmente inolvidable. La jungla nunca está en silencio; amanece con el coro formado por el canto del pájaro y los monos, y anochece con el coro nocturno de las ranas y otras misteriosas criaturas. Siéntete parte de la naturaleza.
Si quieres ver más vida salvaje es imprescindible una estancia en el Pantanal. Se trata de la mayor zona húmeda interior del mundo, y alberga una gran cantidad de vida salvaje, más fácilmente visible desde esta húmeda llanura que en la densidad de la selva amazónica. Despertar aquí al amanecer con el canto de pájaros de todos los colores y tamaños, es como estar en el paraíso.
El Pantanal llega hasta Argentina , Bolivia y Paraguay y ofrece una experiencia inolvidable junto a la naturaleza virgen. ¿En qué otro lugar se puede nadar junto a caimanes sin perturbarles, u observar muy de cerca a los pájaros ya que no conocen el miedo a los humanos?
Hay muchísimas y muy variadas regiones en Brasil, y cada una es única. ¡La región de la Chapada, por ejemplo, ofrece un paisaje propio de otro planeta! O la zona de Bahía, en la costa noreste, donde la continua llegada de esclavos negros desde la costa oeste de África, durante más de 200 años, ha enriquecido la mezcla étnica y cultural y ha dado lugar al baile típico de la región - ¡la samba!
La visita a Río de Janeiro en febrero es una cita obligada para conocer la verdadera samba durante el Carnaval.